5 de julio de 2013

Menú del día




... mi autodenostación y un agudo instinto de supervivencia me ha llevado a frecuentar durante años las más prestigiosas casas de comidas de los barrios más recoletos. Estos establecimientos además de contar con una excelente oferta gastronómica (a muy buen precio) tienen un cuidado exquisito en los más mínimos detalles. En Salamanca, donde lo bizarro parece haber arraigado con inusitada fuerza, encontré este escultural reclamo que hace palidecer a esos otros cocineros planos que anuncian bebidas gaseosas.